Nadie se enteró a tiempo
Un compresor no avisa cuando se detiene. Sin una alerta activa, el problema creció durante horas antes de que alguien lo notara.
Aprendemos cómo se comporta cada equipo para detectar señales de falla antes de que sea una pérdida, y te avisamos cuándo conviene revisarlo.
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Para negocios que viven del frío
Un compresor no avisa. Un termómetro de puerta no llama a nadie. Así se ve, de principio a fin, la falla que casi todos los negocios de frío tienen tarde o temprano.
El compresor empieza a consumir más corriente de lo normal. La cámara sigue marcando 3 °C, así que para cualquiera todo está bien.
La cámara de lácteos marca 3 °C. Las luces apagadas, la persiana baja. Nadie mira el termómetro.
Sin ruido, sin alarma, sin nadie cerca. El consumo eléctrico cae a cero mucho antes de que la temperatura se mueva, pero no hay nadie mirando ninguna de las dos.
El termómetro de la puerta ya marca casi 10 °C. Pero solo lo ve quien pasa por delante, y a esa hora no pasa nadie.
Abrís la puerta y ya es tarde. Lo único que se puede hacer es contar lo que se perdió.
Mercadería para tirar, una planilla en blanco y un cliente o una auditoría que preguntan qué pasó.
No fue mala suerte. Las señales estaban. Nadie las vio.
Un compresor no avisa cuando se detiene. Sin una alerta activa, el problema creció durante horas antes de que alguien lo notara.
El termómetro de la puerta subía, pero a esa hora no había una sola persona en el local para verlo.
Sin un registro continuo, no hubo forma de mostrarle a un seguro, un cliente o una auditoría qué pasó esa noche.
Arrastrá para comparar
Cuatro horas con el compresor detenido y nadie se enteró.
Detectamos que el compresor consumía de más y se revisó antes de que fallara: esta noche no pasó nada.
Ejemplo ilustrativo. El margen de anticipación depende del tipo de falla.
Refrigia convierte cada equipo de frío en una fuente de datos que aprende y te cuida las 24 horas.
Uno por vitrina, cámara frigorífica o freezer. Mide temperatura, humedad, presión de trabajo y consumo eléctrico todo el día, sin que nadie tenga que acordarse.
Los datos viajan a la nube y comparamos cada señal con el comportamiento normal de ese equipo, para detectar cambios que todavía no se notan.
Cuando vemos señales de una falla, el aviso llega al celular correcto con una estimación de cuándo podría pasar. Si nadie responde, escala a la siguiente persona.
Cada función resuelve algo que ya te pasó: un equipo que falla inesperadamente, una sucursal que no llegás a mirar, una auditoría que te piden de un día para el otro.
Si la primera persona no responde, avisamos a la siguiente. Nadie se entera tarde.
Te decimos qué equipo revisar y cuándo, antes de que falle.
Un vistazo y sabés cómo está todo, sin gráficos difíciles de interpretar.
Compará tus locales y detectá dónde mirar primero.
Cada lectura queda registrada. Exportala cuando te la pidan.
Al menos cuatro señales por equipo, y las cruzamos entre sí: así vemos cambios que una sola no muestra, antes de que se note en el frío. Si tu operación necesita medir algo más, lo sumamos.
Es una plataforma que conecta sensores a tus equipos de frío (temperatura, humedad, presión de trabajo y consumo eléctrico) y analiza esos datos para detectar señales de falla antes de que ocurra, y avisarte cuándo conviene revisar cada equipo.
Los sensores mandan datos todo el tiempo y nuestro sistema, con inteligencia artificial, aprende cómo se comporta cada equipo cuando está sano. Cuando ve cambios que suelen anticipar una falla (por ejemplo, un compresor que consume cada vez más), te avisa con una estimación del riesgo y cuándo conviene revisarlo. Es una estimación, no una garantía: cuantos más datos junta, mejor se afina.
Para empresas y marcas que dependen de la cadena de frío: retail, supermercados, farmacias, gastronomía, distribuidoras y más. Refrigia es una solución para negocios, no para consumo personal.
Te escribimos para conocer cómo trabajás con el frío y coordinar una demo. Sin compromiso ni costo.
Todavía lo estamos definiendo junto con los primeros negocios de la lista. Quienes se sumen ahora participan de esa conversación.